Una evolución constante en la interacción humana

El avance tecnológico de la sociedad es exponencial. La forma de relacionarse entre los humanos está expuesta a un cambio constante y, en cuestión de unas pocas décadas, se han introducido elementos diferenciadores que se han consolidado en nuestras formas de comunicación. Las redes sociales, los chats, el hecho de llevar en todo momento con nosotros un dispositivo portátil que nos permite comunicarnos con cualquier persona del mundo, son aspectos que se han introducido en nuestro día a día con perspectiva de quedarse para siempre.

Yo nací en 1993, precisamente a las puertas de todo esto que estoy hablando. Por aquel entonces, si querías comunicarte con alguien, tenías que aprenderte de memoria el número del teléfono fijo de su casa. Por aquel entonces, el teléfono ya parecía un invento realmente innovador y útil, pero nadie esperaba que los niños que acababan de nacer experimentasen semejante cambio en la forma de relacionarse con los demás.

Es cierto que yo no tuve mi primer teléfono móvil hasta que fui adolescente y ya era mayor de edad cuando obtuve mi primer “smartphone”. Sin embargo, es cierto que ya había experimentado ciertos “chats” y “emoticonos” anteriormente.

Desde ayer hasta hoy

Mi primera experiencia con este tipo de comunicación, fue gracias al “Messenger”, un icónico programa que permitía abrir un chat con otra persona, con un grupo o incluso hacer uso de una videollamada. Todavía recuerdo alucinar al ver la cara de mis amigos totalmente pixelada en un recuadro minúsculo. Por aquel entonces, también nos comunicábamos mediante SMS, pero los caracteres estaban muy limitados y fue entonces cuando más de moda estaba la abreviación de palabras.

Dedicábamos un par de horas al día simplemente a escribirnos, a enviarnos iconos divertidos y a regocijarnos con lo avanzada que parecía la tecnología en aquel entonces. Con la llegada de los teléfonos inteligentes, sin embargo, todo aquello dio un paso de gigante. Los chats viajaban con nosotros a donde quiera que fuésemos y, desde mi punto de vista, evolucionó la forma de comunicarse.

Desde el primer momento en que entraron en escena, los memes, los stickers, los GIFs cautivaron mi atención. Creo que son una forma de expresar sentimientos, de aludir a la actualidad y de hacer reír. Considero que gracias a ese pequeño añadido a los chats han evolucionado sin duda alguna.

Aquello que le falta a una conversación escrita, puede ser suplido por pequeños vídeos cortos o imágenes que se adapten a lo que uno necesita expresar. Antes de comenzar con la materia, quería hablar un poco sobre mí mismo y mi punto de vista. Con todo esto en cuenta, os podéis hacer una idea del tipo de persona que soy y de mi interés en crear un espacio que trate este tipo de temas.

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